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miércoles, 4 de enero de 2012

Copas y bastos


  • Opinión sobre la jornada copera. #



 Fuente: google


La Copa, dichosa Copa. Ese trofeo en el que pequeños y grandes se baten dejando dejando de lado sus millonarias fichas que luego son utilizadas por la afición para criticar al plantel. La Copa, dichosa Copa, ese torneo en el que los estadios de pueblos y ciudades pequeñas se llenan, saneando las cuentas de unos equipos que se encuentran siempre al borde de la quiebra, del abismo, ya que, si tuviesen una mejor situación económica no estarían, ni por asomo en 2ªB.

En la última jornada, la Copa nos dejó partidazos, no hubo bostezos en la grada, pero sí fiestas, fiestas por haber conseguido, de una manera o de otra, una victoria histórica. 

Pero la otra cara de la moneda son los bastos que se citaron para dar luz a las copas, unos bastos que hicieron el ridículo, que se dejaron remontar gracias a errores infantiles, o simplemente por los fallos de la tensión por lo que parece fácil.

La tarde de copas y bastos comenzó en dos pequeños campos de ciudades que sólo sueñan con que esos conjuntos a los que vitorean no desciendan más o que no suban el precio de las entradas para poder seguir acudiendo al estadio. 

En una pequeña localidad de Castilla-León, Miranda de Ebro, el Anduva era una olla en la que la mayoría de los integrantes intentaba tapar el agujero y que estallara después de cada jugada de peligro de unos rojillos que están comandados por un empleado de la banca que trabaja en la sucursal del pueblo. Y el caso es que, entre primas de riesgo y cuentas, maneja la pelota con una soltura pasmosa. 

Corre por la banda como una exhalación y, con unos recortes fabulosos, se quita del medio a cualquier lateral, central o mediocentro que se le ponga delante. Sus centros siempre llegan milimetrados a la cabeza del delantero, como sucedió en el segundo gol, una jugada maravillosa por la banda en la que él solito, sin ayuda, tocó el botón acertado para dejar al Racing con la misma cara de asombro que tenían en el Camp Nou o en el Calderón, campos donde se llevaron 7 goles en total. Si no llega a ser por el canterano Mario Fernández, la historia podría haberse repetido, ya que los cántabros chutaron una vez a puerta en todo el partido, donde dieron un espectáculo de cómo no jugar en un partido. Copas y bastos.
Fuente google


En Madrid hubo dos encuentros muy emocionantes en los que los errores fueron la clave de las victorias y las derrotas, de las copas y los bastos.
En el estadio Santo Domingo de Alcorcón, donde la grada aún sueña con el 4-0 al Real Madrid, el conjunto local se impuso por 2-1 al Levante, que pagó muy caro el despiste de Keylor Navas, un portero que todavía no se adapta a jugar, ya que está condenado a la suplencia en el equipo revelación de la Liga. Sin embargo, es el mismo equipo que ayer no sabía por dónde le venían los rivales. El 1-0 fue un trallazo desde fuera del área de Borja. Más tarde, una jugada de carambola supuso el empate, que se volvió a transformar en victoria por la mínima, después de que el susodicho no consiguiera agarrar la pelota. Copas y bastos.





Fuente google






En el Bernabéu, Mourinho estuvo apunto de llevarse una lección del ingeniero Pellegrini, que planteó el partido muy bien. Con dos goles a balón parado, todo apuntaba a primera decepción del año. Dos errores de Casillas, mejor portero del mundo según la IFFHS, suponían muchas caras largas en la grada. Pero en la segunda mitad todo cambió. Una charla del entrenador, en la que todos los jugadores se sintieron consternados por la actuación del portugués, pero que dio resultado. El Real remontó. Los tres cambios (Benzema, Khedira y Arbeloa) revolucionaron el partido y tras varios errores defensivos y espectaculares definiciones, el estadio estalló, como en el cambio de Van Nistelrooy, aplausos y gritos, euforia. El Madrid ganó, pero se complica la eliminatoria, ya que con un gol del Málaga y ninguno suyo, pierden. El Málaga, dichoso Málaga, que se complicó con regalos como nunca lo había hecho esta temporada. Y todo después de que Isco y Cazorla sacaran la gota de sudor frío en el Madrid. Copas y Bastos.








La Copa, dichosa Copa, esa competición el la que, tras partidos agónicos de errores y aciertos, calidad y sorpresas de última hora, la grada sólo puede suspirar y decir al viento frío que se transforma en humo por el invierno: copas y bastos.

 






# Resultados:
Real Madrid 3-2 Málaga (0-2)
Mirandés 2-0 Racing (2-0)
Alcorcón 2-1 Levante (1-1)

lunes, 12 de diciembre de 2011

Las cosas buenas no deberían cambiar nunca.


  • El Barcelona, dando una auténtica lección de fútbol, gana tres puntos importantísimos en el Bernabéu.




20 segundos, error de Valdés y gol de Karim Benzema, delantero por el que José Mourinho apostó para derrotar a la defensa culé y ganar el partido más importante de la temporada.

El Barça parecía dormido y todo hacía presagiar una goleada como las de antes, una goleada en la que tanto Zamorano, como Amavisca, Suker o Raúl goleaban sin piedad a unos blaugranas que habían admitido la supremacía de los blancos.

Pero eso no ocurrió, el conjunto de Guardiola fue tejiendo su fútbol poco a poco y, solo así, llegan los goles. En el minuto treinta, Messi, el mejor futbolista del mundo, el que demuestra cada partido porqué es mejor que Ronaldo, hizo una jugada personal de ensueño en la que dejó a Alexis fuera de marca y, tras marcharse de Ramos en velocidad, batió a Casillas; ese fue el principio del fin merengue. Jugada a jugada, el miedo llegaba a la afición, que ya no animaba tanto y volvían a oírse los cánticos azulgranas en la grada.

Ya en la segunda mitad, las expectativas se confirmaron y el segundo gol llegó rápidamente, tras un rechace en el que, ayudado de la fortuna, Xavi bate a Casillas tras un rebote del balón en el pie de Marcelo. El Madrid se desintegró en ese momento y el campeón de la Champions se vino arriba, buscando una goleada que pudo ser contrarrestada con un gol de cabeza de Cristiano, que, en la primera parte había fallado el 2-0, pero el testarazo se perdió por línea de fondo.

Tras esa ocasión, Cesc sentenció el partido con un gol que fue el reflejo del partido, jugada de todo el F.C. Barcelona que culmina el ex del Arsenal con un cabezazo impecable.

A partir de ahí, Iniesta, que fue, junto con su pareja de medio campo, Xavi, el mejor del equipo, pudo poner el cuarto e incluso el quinto en el luminoso, pero no hacía falta humillar, bastante tiene el templo vikingo con ver a su equipo desinflándose día sí, día también, contra el verdadero titiritero del fútbol mundial.

Ahora, los del portugués Mourinho, mucho más comedido que el año pasado, se enfrentan a la psicología, a un posible desmorone o a seguir compitiendo como antes, teniendo en cuenta que, puntuando en el Sánchez Pizjuán, serán, de nuevo, primeros en la clasificación, pero, pase lo que pase, esa espina ya la tienen clavada.