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miércoles, 23 de mayo de 2012

4.000 euros por opinar


  • Las aportaciones de los talk shows a sus tertulianos son estratosféricas.
  • En algunos programas, hasta 4.000 euros se han llevado los participantes.
La televisión, ese medio periodístico tan alabado y discutido no es solamente una fuente de información momentánea y entretenimiento, también es una puerta a la riqueza, a la buena vida y al dinero.




Tras informarme en varios periódicos, he descubierto algunas de las tripas de las tertulias televisivas, donde por dar tu opinión te puedes embolsar, dependiendo del horario, hasta cuatro mil euros.

Si contribuyes al desarrollo de un programa en horario de máxima audiencia, no bajas de los mil euros, muy por encima del sueño de cualquier trabajador que cobre el salario mínimo interprofesional, tasado en seiscientos treinta y tres euros, y por tan solo unas horas.

La Noria, de Telecinco, se lleva la palma, con unas pagas que oscilan entre los mil y los cuatro mil euros, dependiendo de la calidad del periodista solicitado para el trabajo.


Aunque el programa recientemente mencionado sí puede ser interesante para la actualidad y la cultura, otros no lo son, como Sálvame, que recurre a la prensa rosa más radical, y donde el precio por jornada es de trescientos o quinientos euros, sin contar el reality show Gran Hermano, emitido a diario, donde los concursantes reciben cien euros por cada día dentro de la casa.


Mi postura es clara, es legítimo que un catedrático o un profesor se lleve una cantidad generosa por dar una imagen real y creativa al público, pero no por vaguear con tus amigos en un chalet o hablar de la vida privada de otras personas.


El término medio está en la televisión pública, La 1, en este caso, donde por participar en Los Desayunos te pagan ciento cincuenta. En los medios privados, el edén para los tertulianos, ningún programa baja de la aportación de doscientos euros; cuatrocientos en Al rojo vivo, seiscientos en Espejo público...


Entre los expertos, sin embargo, hay división de opiniones ya que Alfonso Rojo declaró para Qué que "participar en una tertulia en televisión es mejor que trabajar, está bien pagado de forma insultante", mientras que José Luis Cobo, de El Confidencial apunta que solamente puedes vivir de las tertulias si "vas a cuatro por día" y también que él "iba por diversión".

Todo esto resalta un debate ¿es legítimo que por vivir en una casa que no es la tuya , o por proporcionar información privada de otras personas ganes más dinero que por informar a la sociedad? 

O desde otro punto de vista, ¿es legítimo que por participar en la televisión se cobre tanto dinero, sin trabajar las ocho horas?
La palabra es vuestra.

lunes, 14 de noviembre de 2011

La Noria sigue girando, la tele, cayendo.


  • El programa de telecinco sigue dando de qué hablar y los espectadores se hartan.



 
 Jordi González, polémico presentador de "La Noria".


Quien haya abierto estos días los periódicos por la sección de televisión se habrá dado cuenta de que la cosa no cambia. La noria vuelve y, como el payaso del libro IT, de Stephen King vuelve con más fuerza. Dan igual las denuncias, el rechazo social y las críticas; mientras la gente siga viendo el programa, todo vale. Lo último fue la entrevista a la madre del Cuco, presunto asesino de la joven Marta del Castillo que dio un espectáculo lamentable, haciendo al programa de la cadena de Vasile entrar en un círculo de críticas y primeros puestos entre las audiencias. El talk-show comandado por Jordi  González no es nuevo en nuestras críticas, pues el año pasado ya nos centramos en el mal ejemplo que daban a los niños de este país.


Hablamos de todas las investigaciones que se realizaron en la que es, sin duda la empresa televisiva que peor gestiona su imagen. Al final, solo pudieron condenarlos a multas, unas multas insignificantes para los magnates de la desinformación. 




Es realmente vergonzoso ver que comparten un hueco en las parrillas televisivas con programas que fomentan la cultura y la formación, el esfuerzo personal y que pretenden dar esa ayuda a los padres en la dura tarea de educar a los hijos.


Mientras las querellas se acumulan en la mesa de los presidentes de  cadenas que dejan de lado la ética y se lanzan a por los objetivos, otras compañías dignas, tienen que hacer auténticos esfuerzos para combatir la crisis y hacer un programa entretenido.


La caja tonta va sin rumbo en España, las soluciones no llegan, la cultura no se expande por el medio de comunicación más visto junto con Internet y la pregunta es obligada ¿nos convertiremos en Italia, tendremos los mismos líderes, el mismo machismo y las mismas faltas de respeto en prime-time?
Esperemos que no, pero los pocos que ensucian nuestra credibilidad audiovisual parece que nos llevan a ese lugar.




La cadena, ante la mala imagen se plantea eliminar el show.