El pasado viernes, día 18 de febrero, en una excursión de periodismo, fuimos a "El Mundo, Unidad Editorial" y tuvimos la suerte de entrevistar a varios profesionales del mundo del periodismo.
Nos dividimos en tres grupos y, una de las entrevistas fue la de Ángel Cabeza, el redactor jefe de "Marca", el diario deportivo más leído de España.
Nos acogieron en la sala de reuniones del periódico, donde tratamos una serie de temas; la imparcialidad de la empresa, según algunas personas, el incremento de lectores desde la Liga Fantástica...
Fue un rato bastante agradable, que compartiremos en breve con vosotros aquí, en: Periodismo Colegial
Los de Guardiola tiran de calidad y golean por 5-1 a un Valencia sin recursos.
Sólo Alves hizo algo para evitar el chaparrón, que pudo ser mayor.
El
Barça ha vuelto, ha vuelto a tener la pelota, a valorarla como si se
tratara de un diamante, de un Rolex o de cualquier bien material -o
inmaterial- preciado. Así
fue como logró doblegar a un Valencia sometido, que renunció al partido
tras el tercer gol de los culés y al fútbol desde el minuto uno.
El
partido se trabó los diez primeros minutos, ya que el Valencia,
escudado en Feghouli y los desmarques de Piatti, aniquiló al Barcelona.
Sin
embargo, en cuanto los medio recuperaban la pelota, empezaba el baile,
Iniesta, un auténtico mago que "no se peina con cresta, ni se pone
tatuajes" pero que tiene el honor de haber puesto ha todos los estadios
del país en pie tras su gol en Sudáfrica, Así, el manchego manejaba el
cuero y tanto Fábregas como Alexis corrían para recibir y mover
rápidamente la bola.
Así
fue como llegó el empate, Iniesta tocó con Messi que, imparable batió a
Alves. Más tarde, en el minuto veintisiete, un centro de Abidal tras
pase de, quién si no, Iniesta, se topó con el meta, pero no perdonó en
el rechace, 2-1.
Hasta
el final de la primera mitad, hubo tiempo para ver al brasileño parar
como nunca, dando un inútil recital que sólo sirvió para magullar sus
manos en la carrera hacia la titularidad. Primero fue Messi, después
Alexis, Pedro, todos se toparon con el muro valencianista.
El Camp Nou ovacionó como nunca a su equipo, que, por fin esta temporada recompensó a la grada.
La
segunda mitad fue un calco de la primera, pero sin Pedro y con Tello,
un canterano que mejora con el tiempo y gana una experiencia necesaria
si quiere triunfar en el Barça.
De nuevo, el meta ché se lució hasta que en el minuto
setentaicinco, tras un cabezazo de Leo al largero, cuando el argentino
volvió a batir al Valencia. 3-1, los locales sentenciaron y terminó el
paseo para que comenzara el pasillo.
Así, Tello e Iniesta eran el tambor que marcaba el ritmo que bailaban tanto Fábregas como el crack argentino.
Así,
en los compases finales, dos vaselinas soberbias de Messi y Xavi -que
entró en la segunda mitad sustituyendo a Busquets- pusieron el 5-1
final, la manita y dieron un golpe anímico brutal al Valencia. Tanto
Messi como el Barça ha sacado su fútbol, ha vuelto a poner el sello
Guardiola a las jugadas y, pese a la distancia que le saca el Madrid -10
puntos-, vuelven a meter miedo a Europa. El Barça ha vuelto. Quédate.